Chandavila en el mundo

Chandavila no es aún uno de los grandes santuarios marianos de Europa, pero guarda algo que los peregrinos reconocen de inmediato: presencia real, paz profunda, y una llamada interior que toca el alma. Aunque está ubicado en una región silenciosa, cada vez más personas de toda España y Portugal acuden aquí:

  • En busca de una fe más viva
  • Para hacer penitencia y reconciliarse con Dios
  • Para poner su dolor a los pies de la Virgen
  • Para agradecer milagros, silencios, o respuestas

 

En el contexto de Extremadura, tierra de santos misioneros, de vírgenes veneradas en lo rural, de monjes y mártires, Chandavila se convierte en una presencia viva del amor de Dios a su pueblo sencillo. Un lugar que, como otros en el mundo, ha sido tocado por lo sobrenatural para recordarnos que Dios sigue pasando entre nosotros.

Es parte de esa España interior y profunda que aún sabe rezar, que aún guarda silencio, y que aún cree que María sigue hablando a los corazones abiertos.

Chandavila está a pocos minutos del pueblo de La Codosera, muy cerca de la frontera con Portugal. Se accede fácilmente por carretera desde Badajoz, Alburquerque o Valencia de Alcántara. El Santuario está bien señalizado y abierto al peregrino todos los días del año.