Escultor de la imagen

JENARO LÁZARO GUMIEL
EL ESCULTOR DE LA VIRGEN DE CHANDAVILA.

Vida y Obra.

Imagen de Lázaro Gumiel

1901 – 1977

Don Jenaro, por cuyo nombre es conocido por todas las personas de la localidad de La Codosera, fue un personaje importante de su época, de profunda fe cristina, y dotado con un “Don” especial para el arte de la imaginería religiosa, además de magnífico dibujante. De su taller salieron grandes obras de imaginería, orfebrería, y un elevado número de pinturas al óleo, bocetos al carboncillo…

Es deber de justicia y gratitud, recordarlo en la parte que le corresponde, pues fue unas de las tres personas que, junto con don Juan Antonio Galán y Galán, párroco de esta localidad y el alcalde don Agustín Costo, impulsaron la construcción del Santuario de Chandavila, siendo apoyados por la cofradía de aquella época, así como con las limosnas de los codoseranos y devotos de Nuestra Señora de Chandavila.

Desciende don Jenaro de una familia eminentemente cristiana, en especial por parte de su madre, ello motivó que su familia diera varios religiosos y una religiosa. Se ha podido localizar al menos a cuatro sacerdotes y la religiosa, que seguidamente les mostraré. Todos ellos, así como nuestro artista, pertenecientes a la comarca de Calatayud (Zaragoza).

Nació nuestro escultor el 28 de octubre de 1901, en una pequeña localidad, que en aquellos años tenía unos 1.200 habitantes llamada Villalengua (Zaragoza), siendo este pueblo eminentemente agrícola y ganadero.

Su padre, Juan José Lázaro, se dedicaba a la agricultura y era natural de Villalengua, y su madre de Paracuellos de Jiloca, ambas localidades de la provincia y comarca de Calatayud (Zaragoza). Su madre desempeñaba las labores del hogar. Al menos tuvo tres hermanos, llamados Carmen, Leandro Antonio, y José, los dos primeros murieron muy jóvenes, y José falleció a finales de 1950.

Creció en el seno de una familia de grandes convicciones religiosas, en especial por parte de su madre. Esta, cuando don Jenaro era pequeño, lo llevaba a orar ante la Virgen de la Soledad de Fuentes de Jiloca (Zaragoza). Don Jenaro llegó a tener un gran cariño a esta imagen, que resultó destruida en
un incendio en el año 1964, y nuestro imaginero al enterarse, se ofreció a realizar una nueva, dando toda clase de facilidades para su pago.

Vivió en la calle Pilar número 36, en Villalengua, y más tarde se trasladó a la calle Mayor número 13. Fue allí donde, con 8 años, empezó a realizar sus primeras “esculturas”, pues tomaba barro de su corral, empezando a modelar imágenes.

Al dejar libre esta vivienda, el nuevo inquilino encontró en una habitación numerosas figuras de barro que había hecho y secado al Sol. El poco dinero que le daban lo gastaba en comprar lápices de colores para hacer dibujos, actividades que sus padres consideraban una pérdida de tiempo. Fue el médico de su pueblo, al ver sus modelos, quien le dio unas pequeñas clases de anatomía. Observando cualidades en este pequeño imaginero, aconsejando a sus padres que lo enviaran a Zaragoza, para que aprendiera y se cultivara, pasando unos 6 años en la citada ciudad.

A los 13 años pasó a vivir con su tío Manuel Gumiel, hermano de su madre, en Paracuellos de Jiloca (Zaragoza), allí continuó con sus aficiones de modelar y dibujar, tomando arcilla del río para hacer sus figuras. Comenta una señora ya mayor de esta localidad, que siempre oyó decir que a don Jenaro ya se le venía venir el arte, pues cuando con sus amigos y amigas iban al río Jiloca, tomaban arcilla de la orilla y todos hacían cacerolas, pucheros, botijos, etc.…, menos don Jenaro que siempre modelaba figuras humanas.

Nuestro escultor era un hombre de estatura mediana, dotado de gran talento, culto, de rasgos nobles, sencillo, delicado, caritativo, austero, más bien tímido, persona callada, se auto titulaba como un “Hombre Isla”, no le entusiasmaban las medallas, ni entablaba luchas y maniobras por conseguirlas, gran cristiano, muy asiduo de la eucaristía, en la que siempre recibía al Santísimo. Era un hombre de Dios, y un buen hijo de su Iglesia.

Su alimento espiritual era el rezo de la liturgia de las horas, el Ora et Labora era un hecho en su vida, gran devoto de la Virgen María, especialmente en la advocación de los Dolores, pues él decía que su madre también se llamaba Dolores, a la que tenía profundo cariño. Posiblemente, sea el escultor que más tallas hiciera de la Virgen María en su advocación de los Dolores.

Son numerosos los testimonios que se han obtenido de él, dados por las personas que lo conocieron y todos coinciden en su religiosidad, caridad y bondad.

Como un pequeño ejemplo, prueba de su extrema generosidad, puedo citar con total verdad, que ayudó económicamente a dos jóvenes seminaristas para que pudieran completar sus estudios. Ayudo muchas veces a personas represaliadas de nuestra pasada Guerra Civil, a que encauzaran sus vidas, bien dándoles trabajo, buscándoles empleo en otros lugares, así como apoyo económico.

Fueron numerosas las ayudas que hizo a personas anónimas, parroquias de las cuales ignoramos, pues don Jenaro practicaba la cita bíblica de “que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda”.

Perteneció a la congregación de San Felipe Neri, trabajando como voluntario en un hospital de beneficencia en Madrid, asistiendo a los enfermos de tuberculosis en todo aquello que necesitaban.

Realizó numerosas tallas que están repartidas por toda España, así como otras que se localizan en Chile, Nueva York, México, etc.

Cristo Rey tallado para las Carmelitas Descalzas de Tordesillas (Valladolid).

Cristo Rey tallado para las Carmelitas Descalzas de Tordesillas (Valladolid)
Imagen de Ntra. Sra. de los Dolores de Chandavila, antes de ser enviada a La Codosera.

Imagen de Ntra. Sra. de los Dolores de Chandavila, antes de ser enviada a La Codosera.

Santa Soledad Torres Acosta, fundadora de la Siervas de María, Ministra de los Enfermos

Magnífica talla, realizada en el año 1951, en madera a tamaño natural, se venera en la Casa Madre en Madrid. Su costo fue de 25.000 ptas. deduciendo de este precio 9.000 ptas. por el concepto que dice lo siguiente: La devolución de 9.000 ptas. a favor de la Comunidad de las Siervas de María, es hecha por el artista escultor que suscribe, en acción de gracias, por favores recibidos por intercesión de la Beata, por devoción a ella, y afecto, simpatía, admiración y cariño por la labor benéfica desarrollada por esa Institución. La mayoría de las tallas que tienen los conventos de las Siervas de María son de don Jenaro.

Reproducción de la talla original de la Virgen de Guadalupe en el monasterio de su mismo nombre.

Consciente, nuestro imaginero, que esta talla iba destinada a un lugar muy importante, pidió y obtuvo autorización y se trasladó de Madrid al extremeño Monasterio de Guadalupe, para tomar medidas y fotografías de la imagen original de Santa María de Guadalupe. Dicha réplica está realizada en madera, las manos y la cara de la Virgen y el Niño son de marfil patinado, los ángeles que ornamentan la peana son de bronce, y el cetro, el rostrillo y la corona están bañados en oro. El manto que luce, es copia del regalado y bordado por la Infanta Isabel Clara Eugenia, hija mayor del Rey Felipe II, en el año 1550, para la titular del monasterio extremeño.

Reproducción de la talla original de la Virgen de Guadalupe

La imagen recorrió los pueblos más emblemáticos de Extremadura, a modo de despedida de una madre a sus hijos extremeños, efectuándose en todas las localidades por la que pasaba, grandes recibimientos por autoridades civiles, militares y eclesiásticas. El recibimiento en Badajoz fue calificado por el diario Hoy como apoteósico. También se le realizaron triduos y grandes despedidas. Finalizada esta peregrinación y pasado un tiempo, se envió por vía aérea a México, a través de Cuba, pues en estos años, España no tenía relaciones comerciales con México, debido a la reciente contienda de la Guerra Civil.

Una vez en la Ciudad de  México, y al querer ser entronizada en la Basílica del Tepeyac, fue rechazada por los canónigos de dicha Basílica, manifestando éstos que sería “perpetuar la conquista española en México”.

Para dar solución a este problema, con el que no se contaba, el Sr. March, industrial algodonero mexicano y de origen español, que acompañaba la talla desde España, la depositó en la capilla del Hospital Español, en la Ciudad de México. Posteriormente, en los años 60, esta imagen se prestaba, todos los años, para que se hicieran las procesiones de Semana Santa, a la Parroquia de la Sagrada Familia, también en esta ciudad.

En una de las numerosas veces que se prestó la imagen a esta parroquia desapareció, sin que aún se sepa su paradero y las causas de su desaparición. En la actualidad se están haciendo gestiones para su localización.

Virgen Dolorosa

Virgen Dolorosa, venerada en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción en Pueblo Nuevo (Madrid).

Es una imagen sencilla, hermosa y atrayente. Es de las vestidas, según tradición española y de estilo castellano, en este caso, viste un precioso traje y manto granate con bordados en oro, mide 1,60 m de altura, se ideó mirando al cielo con los ojos llenos de lágrimas y con sus manos separadas pidiendo misericordia y amor. Fue tallada en el año 1949 por nuestro imaginero.

Obra titulada “Monumento al Santo”

Se trata de San Pedro Bautista, obra realizada en el año 1944 en bronce y ubicada en una de las plazas de la localidad, muestra una cruz y las lanzas con que fue martirizado en el Japón. Esta
imagen la encargó el Ayuntamiento de San Esteban del Valle, (Ávila), por ser esta localidad donde nació el Santo.

Obra titulada “Monumento al Santo”.

San Juan de la Cruz

Talla realizada en bronce y regalada por don Jenaro al Arzobispo de Valladolid, prelado que estimaba mucho a don Jenaro, por sus dotes artísticas y calidad humana, le encargó numerosas obras. Esta imagen está ubicada en el Convento de las Carmelitas Descalza de Tordesillas (Valladolid),
por ella obtuvo nuestro escultor la 8º Medalla en la exposición A. Aragoneses de 1947.

San Juan de la Cruz

Talla titulada “El fraile Artista”

Fotografía publicada con autorización del Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza.

En 1955, tenía don Jenaro, la 3ª Medalla en la Nacional por la presentación de una imagen de San Juan, y 2ª Medalla de Plata en el Salón de Artistas Aragoneses. Esta última por la talla de una imagen de un autorretrato nominado “El Fraile Artista”, tallada en bronce y marfil patinado.

Es un autorretrato de don Jenaro, lleva en sus manos una Virgen muy estilizada, en profunda actitud de oración, fue adquirida por el Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, en el año 1945, y prestada por esta entidad para ser expuesta y presentada en la Galería Velázquez de Sevilla, en noviembre de 1950.

Crucificado

Propiedad de la Cofradía de la Preciosísima Sangre en Valladolid, tallada por don Jenaro, en el año 1953. Esta talla procesiona todos los años por Semana Santa.

Gran Custodia

Obra realizada por don Jenaro en el año 1951, y bendecida el día 8 de diciembre de 1952, día de la Inmaculada, su estilo es gótico modernizado. El doselete de forma hexagonal, cobijando en su interior una reproducción en marfil de la Inmaculada, copia de la del altar mayor. El Viril, destinado a la Sagrada Forma, es desmontable y lo rodea un amplio grupo de perlas. El sol de la custodia es de plata con baño de oro, está rodeado de doce serafines tallados en marfil, el pie de la custodia lo forma un grupo de tres arcángeles, grupo y peana descansan sobre otra de plata dorada y ésta sobre mármol verde de Granada. Su parte trasera consta de un resplandor rodeado de estrellas, ángeles en esmaltes finos y piedras de color. Su altura es de
1,70 metros, está construida con 33 kilos de plata, 587 gramos de oro y 20 gramos de platino. Las piedras preciosas que lleva son 832 brillantes, 143 diamantes, esmeraldas, 88 rubíes, 5 rosas, 1 granate, 61 zafiros, 26 topacios, 29, amatistas, 2 ágatas, 245 perlas. La plata, oro, platino y las joyas, fueron donadas por los feligreses de la parroquia. Don Jenaro cobró por su realización 125.000 ptas. Se encuentra en la parroquia de La Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, calle Goya en Madrid.

Fallecimiento

Don Jenaro falleció en La Codosera a consecuencia de un infarto de miocardio, el 15 de septiembre de 1977, día que, litúrgicamente, se celebra la fiesta mariana de Nuestra Señora de los Dolores. Su muerte fue muy sentida, dada la gran estima que don Jenaro se había ganado, y muy merecidamente, en esta localidad.

Como un hecho más en su vida, manifiesta Lola Gala, que don Jenaro, siempre decía que deseaba morir el “Día de los Dolores”, pues como ya se ha dicho varias veces, eran gran devoto de esta advocación.

Es como si Ntra. Sra. de los Dolores, le hubiese invitado a compartir para siempre esta fiesta con Ella.

Capilla donde descansa en la Paz del Señor don Jenaro Lázaro Gumiel.

Capilla donde descansa en la Paz del Señor don Jenaro Lázaro Gumiel.

El Descendimiento” y la pequeña imagen de la Dolorosa, son obras de nuestro imaginero y donadas al Santuario.