Videntes de Chandavila

Marcelina Barroso Expósito (1935 – †)

Marcelina Barroso Expósito - Santuario de Chandavila
Marcelina Barroso Expósito

La niña del primer encuentro con la Virgen

Marcelina tenía solo 10 años cuando el 27 de mayo de 1945, al volver de hacer un recado por el paraje de Los Cañitos, vio a una Señora vestida de negro, con un velo azul celeste y un rostro de luz. Esa Señora, que flotaba sobre el suelo, la miraba con ternura y le preguntó: “¿Te quieres venir conmigo?” Era la Virgen María, que comenzaba a manifestarse como Nuestra Señora de los Dolores.

Marcelina era una niña humilde, de familia sencilla. Su padre había sido fusilado en la Guerra Civil, y su madre vivía con dureza, alejada de la fe. Pese a los golpes y el escepticismo, la niña persistió en volver al lugar, atraída por aquella presencia luminosa. Las apariciones se sucedieron en los días siguientes.

Uno de los momentos más sobrecogedores fue cuando, ante cientos de personas, Marcelina recorrió de rodillas el camino empedrado hasta un castaño, sin sufrir daño alguno. Allí entró en éxtasis, vio una pequeña capilla celestial y escuchó de la Virgen este mensaje: “A los tres meses, que se diga una misa aquí… y que me hagan una ermita.”

Después de las apariciones, Marcelina estuvo en un colegio de religiosas de Villafranca de Los Barros para posteriormente ingresar como religiosa, en la Congregación de Hermanitas de la Cruz, el 2 de Agosto de 1.975, en Sevilla, dedicándose al cuidado de enfermos, huérfanos, pobres y ancianos, tomando como nombre Sor María de la Misericordia de la Cruz.

Hna. Misericordia de la Cruz (Marcelina)
Hna. Misericordia de la Cruz (Marcelina)

Afra Brígida Blanco (1928 – † 2003)

Afra Brígida Blanco - Santuario de Chandavila
Afra Brígida Blanco

La joven estigmatizada por amor a los pecadores

Afra era una joven sencilla de La Codosera, de 17 años. Al principio no creía en las apariciones de Marcelina y, como otros, se burló. Pero la Virgen también la eligió.

El 7 de junio de 1945, al acercarse al lugar de los hechos, cayó de rodillas y entró en profundo éxtasis. A ella, la Virgen se le mostró con siete espadas en el corazón, como Dolorosa. A partir de entonces, Afra comenzó a tener visiones, éxtasis y fenómenos místicos.

Lo más impactante fue que recibió los estigmas: llagas visibles en manos, pies y costado que sangraban especialmente los viernes. En algunos momentos su cuerpo se elevaba o se quedaba rígido en oración. Incluso emanaba un perfume suave y sobrenatural. Afra no hizo alarde de estos dones. Vivió y trabajo en un hospital de Madrid, lo hizo con modestia, en el silencio y la oración.

Aceptó el sufrimiento como participación en la Pasión de Cristo, ofreciendo todo por la conversión de los pecadores. el 23 de Agosto del 2008, a la edad de 80 años, tras una larga y penosa enfermedad, con fama de mujer de Dios, obediente y silenciosa, cuyo testimonio sigue conmoviendo a quienes conocen su historia. Chandavila en Extremadura y España

En la raya que une y no separa a España y Portugal, entre colinas suaves, dehesas y castaños, se encuentra Chandavila, un pequeño paraje en el término municipal de La Codosera, provincia de Badajoz. Aparentemente, es solo un rincón más de la tranquila Extremadura rural… pero para quien tiene fe, es un lugar donde el Cielo ha hablado.
En 1945, mientras el mundo intentaba recomponerse tras la Segunda Guerra Mundial, la Virgen María eligió este lugar escondido para aparecerse a dos jóvenes sencillas. Lo hizo sin ruido, sin grandes medios, pero con una claridad que ha perdurado en el tiempo. Desde entonces, Chandavila ha sido un faro de misericordia, oración y consuelo.