Lugares de las apariciones

1. El Castaño de la aparición

Castaño de las Apariciones - Santuario de Chandavila
  • Es el lugar más emblemático.
  • Aquí Marcelina Barroso, en presencia de cientos de personas, recorrió de rodillas un camino pedregoso hasta llegar al árbol, donde entró en éxtasis y vio a la Virgen en una nube luminosa.
  • Según relató, allí se le mostró una capilla celestial blanca con un altar y la Virgen le pidió que se celebrara una misa allí y se construyera una ermita.
  • Actualmente está señalizado y cuidado. Es lugar de oración y
    recogimiento.

2. El lugar de la primera aparición

Castaño primera aparición - Santuario de Chandavila
Lugar de las primeras apariciones
  • En el camino desde el pueblo al paraje de Los Cañitos.
  • Fue donde la Virgen se le apareció por primera vez a Marcelina,
    preguntándole con ternura: “¿Te quieres venir conmigo?”
  • No fue reconocida al principio, pero marcó el inicio de todas las
    experiencias posteriores.

3. El sitio del éxtasis de Afra Brígida

  • Muy cerca del castaño, en una zona elevada.
  • Aquí Afra Brígida cayó en éxtasis por primera vez tras haberse burlado de las apariciones.
  • La Virgen se le mostró como Nuestra Señora de los Dolores, con siete espadas en el corazón, y comenzó su camino espiritual marcado por los estigmas y el silencio ofrecido.

4. El lugar de la actual capilla y altar mayor

Altar mayor - Santuario de Chandavila
  • Se construyó según la petición de la Virgen, donde ella indicó.
  • Aquí se celebró la primera misa el 27 de agosto de 1945, tal como fue revelado a Marcelina.
  • El altar está consagrado y es el centro litúrgico del Santuario.

5. El Camino de la oración (o Vía de los Rosarios)

Via Sacra - Santuario de Chandavila
  • Es el recorrido que conecta la entrada del Santuario con el castaño y otros puntos clave.
  • Marcado por cruces, faroles y bancos, invita a recorrer orando el Rosario, en silencio, siguiendo los pasos de los testigos.

 

Estos lugares, bañados de historia, lágrimas y fe, están disponibles para el peregrino con respeto y devoción. Cada rincón habla del paso de María por ese suelo, y cada visitante es invitado no solo a mirar, sino a responder con fe.