Testimonio de María del Pilar Moreno Ruiz

Quiero compartir con todos vosotros lo que la Virgen de los Dolores de Chandavila ha obrado conmigo.

El pasado 7 de julio de este año 2025, tuve una caída que me produjo las siguientes lesiones: rotura de las apófisis lumbares L4 y L5, atelectasia sigmoidea
bilateral pulmonar.

Estuve en reposo domiciliario con un corsé y analgesia. El tiempo previsto de recuperación era indeterminado debido a la enfermedad de Paget ósea que padezco y la edad de 60 años.

El día 30 de julio me llevó mi amiga Concha Jaraíz a visitar el santuario de la Virgen, ponerle unas velas y pedir que me aliviase los dolores. Vivo en Madrid y después de hacer el trayecto en coche el dolor aumentó considerablemente. Cuando salí del Santuario al caminar por el pasillo de la iglesia no sentía dolor
alguno, no comenté nada en ese momento. Esa noche me fui a dormir y pude descansar como si no tuviese nada mal. He de decir que el propio dolor de las fracturas más el crónico de mi enfermedad, desde entonces, no están.

Creo firmemente que aquella intervención fue por gracia de Nuestra Madre, era creyente, cristiana, católica pero no practicante, ahora he encontrado a la madre de la que tantos años estuve alejada y a partir de ahora estará presente todos los días de mi vida en cada acción y pensamiento.

En Madrid, María del Pilar Moreno Ruiz.